Sé que no soy la primera ni seré la última guerrera. Sé que, aunque muchas veces haya querido abandonar con todas mis fuerzas la carrera, ahora estoy aquí. Y por casualidad o no, quiero seguir, voy a seguir. La única fuente de apoyo la tengo dentro de mi corazón, y a pesar de que las apuestas jueguen en mi contra, en algún lado sé que se esconde una puerta que me está esperando. No sé si estoy en mi camino, o si de tantos senderos que he ido encontrando se han cruzado todos y ahora no sé por dónde ando. Lo que sí sé es que mi corazón lo tiene muy claro. Le da igual que vayas armado y me dispares, porque te juro que después de todo este tiempo, duele más el silencio que tus balas de hierro. Además, mi corazón las sabrá encajar, porque desde que no te veo se ha formado un hueco, y al menos con ellas estaría completo. Sé que no soy la mejor, y que me costaría serlo, pero basta con que me hagas un gesto para dejarme la vida en ello. Y es que a veces pienso, que todas las palabras que escribo se las estoy regalando a la nada, porque podría adivinar con certeza que jamás podrás verlas, ni querrás. Pero todos mis temores se disipan al recordar tu mirada. Hay veces en que me cuesta diferenciar lo que es fictício de lo que es cierto, pues te siento tan lejano que parece que este sentimiento haya salido de un cuento, y yo sea la princesa que cae enredada bajo el malefício de una hada malvada que solo quiere verme sufrir con los efectos que me provoca la distancia. Siento que tú mejor respuesta a mi llamada es la indiferencia, y no te lo discuto, sé que puedo llegar a ser una carga demasiado pesada. Pero cuado amas, nada de lo que haces te parece suficiente, siempre estás dispuesta a dar más y te empeñas en ser mejor, poque aunque tú no quieras, ya no dependes de tí, sino de la otra persona, que ahora se ha colado en tus pensamientos y sabes que todo lo que haces, lo haces por ella. Por eso la única esperanza que me queda es creer, creer que eres todo cuanto toco, creer que estás en cada bocanada de aire que me recuerda que sigo respirando, que sigo viva, y que apesar de que te hayas llevado un pedazo de mi vida, tengo que seguir adelante. Las casualidades no existen, así que desdel primer instante en que te ví supe que estabas hecho para mí, quizás no para que te tuviera, pero sí para que mi alma te perteneciera. Y haciendo cuentas, aunque no me salgan porque me faltas, no han cambiado tanto las cosas; tú sigues perdido, siguiendo tú camino, y yo sigo aquí, en el mismo sitio, no sé dónde exactamente, entre la locura y el deliro, perdiéndome por encontrarte. Me doy cuenta de que nada tiene sentido, sin embargo todo está unido. Todo es tan relativo. La realidad parece acecharme, pero ya no le temo, he aprendido a asumirla, porque aunque no me guste siempre estará ahí. Pero no me callaré. Y gracias a ella, mientras exista, será la fuente de insipración de las olas que nazcan y mueran en este mar revuelto, que aunque se levanten en cada tormenta queiendo salirse, no podrán escapar. Una realidad tan cruda y cierta como que te quiero, que por tí sería capaz de parar al mundo entero aunque sé que no puedo, y no te tengo. Dolía menos cuando te tenía a mi lado, sentado en el suelo, mirando el cielo con una copa tras otra en la mano. Las horas se nos fueron pasando, y la luz de las estrellas se hacía cada vez más larga para que al final nos quemara la cara. Sin enterarnos de nada, sonriendo. Hubiera regalado todo mi anterior tiempo sólo para que ese segundo hubiese sido eterno. Felicidad, eternidad, infinidad, casualidad... mitos que hacen que los minutos pasen más amenos. Necesitamos creer, creer en nuestros sueños. Porque aunque la esperanza se nos escape entre las manos, algún día mirando hacia atrás hablaremos de logros, porque entoces nuestros sueños serán otros.
domingo, 16 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
736 días
Ahora que no duermo, ahora que te pierdo, ahora en vez de dormir prefiero dedicarte estos susurros de madrugada. Ahora que me duele cada parte de mi cuerpo, ahora que sé que el tiempo va más deprisa que yo, ahora que me doy cuenta de que vendrá el invierno y con él más de cien días de comidas a solas, de miradas que caen al son de las gotas de la lluvia, de esperanzas tronzadas por palabras que ya no dicen nada, de sentimientos ahogados entre llantos y recuerdos. Hoy, que las letras son mis fieles compañeras porque solo ellas comprenden el sufrimiento de mi alma.
Hoy que intento buscar refugio debajo de cada tílde, de cada punto y cada pausa. Esperando a que me canse de rogarte y resucites de entre mis recuerdos para decirme a la cara que yo era lo que esperabas. Hoy, me siento sin ganas, la calle parece burlarse de mí al borrar mis huellas con cascadas de agua, el aire de afuera me recuerda que ya se ha hecho invierno en mi corazón, aunque el hombre del tiempo hable del verano. Sé que mi cuerpo seguirá funcionando, no por voluntad, sino por instinto humano. En mi mente es siempre de noche, como la primera vez que te ví, como cuando inocente de mí me robaste más que un beso, como cuando el sol nos intentaba robar las horas a solas, como el abrazo eterno antes de que mis manos te soltaran. Estoy perdida y enloquecida, en la etiqueta de mi alma, cuerpo y corazón, junto a tu nombre pone: tratar con amor, por favor. Desearía quedarme atrapada en mi sueño eterno, allá donde la lluvia no llegará, donde el sol que me iluminara cada mañana fueran tus ojos al cruzarse con mi mirada. Fundirnos en cada abrazo para ser uno solo y jamás separarnos. Soy realista, y no me juzgo por lo que siento, sé que es muy bonito pero que muy pocos sabrían apreciarlo, porque para ello antes hay que entenderlo, y muchos hablan del amor pero nadie sabe qué es hasta que caes en él. Y es verdad, que al principio no te das cuenta, la velocidad de los hechos aumenta sin poderla frenar. Sé que solo son sueños, sueños que lucharé por conseguir y hacerlos realidades. Hoy te quiero buscar, te quiero encontrar.
Te quiero pedir perdón por si algun vez te he fallado y por si alguna oportunidad he desaprovechado. Quiero decirte que llevo mucho tiempo pensandote y queriendo pasar toda mi vida a tu lado. Que jamás te he abandonado, siempre has sido el diamante que brillaba con más fuerza, el que deslumbraba tan fuerte que conseguía nublarme la vista.
Son tonterias de niños, deseos que se piden a la luna o a las estellas esperando que se hagan realidad. Casualidades que son verdades. Y al final hay tanta gente hablando que no sabes qué escuchar, lo mejor es que sólo entiendas a tu corazón y que persigas lo que dice.
Como una niña, hoy, me siento en el suelo a llorar, sé que no es el camino hacia madurar, pero hoy mi corazón no puede hablar. Hoy no veo las estrellas, ni el cielo oscuro de la noche, ni las nubes que las tapan, ni ningun coche. Hoy no quiero oir ruidos hoy quiero quedarme callada una sala encerrada de paredes negras y sin ventanas, donde la unica puerta que haya seas tú, donde pueda entrar y nunca salir.
Hoy que intento buscar refugio debajo de cada tílde, de cada punto y cada pausa. Esperando a que me canse de rogarte y resucites de entre mis recuerdos para decirme a la cara que yo era lo que esperabas. Hoy, me siento sin ganas, la calle parece burlarse de mí al borrar mis huellas con cascadas de agua, el aire de afuera me recuerda que ya se ha hecho invierno en mi corazón, aunque el hombre del tiempo hable del verano. Sé que mi cuerpo seguirá funcionando, no por voluntad, sino por instinto humano. En mi mente es siempre de noche, como la primera vez que te ví, como cuando inocente de mí me robaste más que un beso, como cuando el sol nos intentaba robar las horas a solas, como el abrazo eterno antes de que mis manos te soltaran. Estoy perdida y enloquecida, en la etiqueta de mi alma, cuerpo y corazón, junto a tu nombre pone: tratar con amor, por favor. Desearía quedarme atrapada en mi sueño eterno, allá donde la lluvia no llegará, donde el sol que me iluminara cada mañana fueran tus ojos al cruzarse con mi mirada. Fundirnos en cada abrazo para ser uno solo y jamás separarnos. Soy realista, y no me juzgo por lo que siento, sé que es muy bonito pero que muy pocos sabrían apreciarlo, porque para ello antes hay que entenderlo, y muchos hablan del amor pero nadie sabe qué es hasta que caes en él. Y es verdad, que al principio no te das cuenta, la velocidad de los hechos aumenta sin poderla frenar. Sé que solo son sueños, sueños que lucharé por conseguir y hacerlos realidades. Hoy te quiero buscar, te quiero encontrar.
Te quiero pedir perdón por si algun vez te he fallado y por si alguna oportunidad he desaprovechado. Quiero decirte que llevo mucho tiempo pensandote y queriendo pasar toda mi vida a tu lado. Que jamás te he abandonado, siempre has sido el diamante que brillaba con más fuerza, el que deslumbraba tan fuerte que conseguía nublarme la vista.
Son tonterias de niños, deseos que se piden a la luna o a las estellas esperando que se hagan realidad. Casualidades que son verdades. Y al final hay tanta gente hablando que no sabes qué escuchar, lo mejor es que sólo entiendas a tu corazón y que persigas lo que dice.
Como una niña, hoy, me siento en el suelo a llorar, sé que no es el camino hacia madurar, pero hoy mi corazón no puede hablar. Hoy no veo las estrellas, ni el cielo oscuro de la noche, ni las nubes que las tapan, ni ningun coche. Hoy no quiero oir ruidos hoy quiero quedarme callada una sala encerrada de paredes negras y sin ventanas, donde la unica puerta que haya seas tú, donde pueda entrar y nunca salir.
735 días
Parece que me he obsesionado con esto, al principio parecía un estúpudo juego pero ahora es más que eso. Supongo que te has convertido en mi vício y no he dejado de quererte ni en mis sueños. Me es tan irresistible escribirte aunque sean sólo unos cuantos versos. No sé si lo que hago está bien o está mal, pero hoy me limito a hacer lo que necesita mi corazón, no a juzgarme. Demasiados ya me han juzgado y ahora sé que ellos no son nadie, que solo yo puedo hacerlo, pero no quiero. Así que soy así, de esta manera, y por más que trate de cambiarme o de olvidarte no servirá para nada, y sí, no hago otra cosa más que pensarte y amarte por encima de mis posibilidades. Pero escribir me ayuda a relajarme, el boli y el papel o una máquina con teclado son mis aliados. Sé que nunca me harían daño, pues no revelarían la verdad porque no saben hablar, sé que en ellos deposito toda mi amistad y que ahora mismo me conocen mejor que yo misma, pero aunque alguien supiera algun día lo que pone en este papel, será porque yo quiera o porque alguien lo haya leído, ellos jamás me traicionarán, de eso ya se encarga la gente. Te escribo con nervios, estoy rara y mosqueada. Esto de no tenerte cerca me sienta peor de lo que pensaba. Y las obsesiones no son buenas, nos suelen causar más problemas.
Sigo pensándote con la misma intensidad que el primer día que te ví pasanado por aquella plaza. Supe que te quería para mí, pero en ningún momento pensé que este sentimiento iba a ser eterno. Y a pesar de todo, de lo que duele sentir que tú corazón se derrumba más abajo que el suelo si no te tengo, y que ya no tengo lágrimas para decirte sin palabras lo que yo siento, y de lo que pesa todo este tiempo, estos años... A pesar de todos los pesares que hoy me llevan al delirio, noto que tengo una vitalidad para poderte escribir el mundo entero si cabe. Una madrugada más, la pasaré en vela por llorarte en silencio, y sé que podría quedarme mirando al cielo esperando ver tu reflejo hasta que todas las estrellas murieran y deslumbrara el primer rayo de sol por la mañana. Si algo he aprendido es a luchar por lo que quiero, sé que quizás no es lo que me merezco, ni lo mejor ni mucho menos. Pero no siempre es mejor lo bueno, y lo malo, lo peor. Así que hay que intentarlo, que quien la sigue la consigue. Por otro lado, me veo capaz de continuar mi vida sin tenerte a mi lado, no por gusto, sino porque me he acostumbrado. Y ya ves, una vez más pierdo yo, doy sin recibir nada a cambio. Pero porfavor, no estamos hablando de mí, sino de tí. Disfruta cada punto y cada coma, que son solo para tí. Sé también, que no te parecerá gran cosa, pero dime ¿ alguien te havía hecho algo así? Dímelo, a la cara y sin mentiras, ¿alguien te ha dicho que te amaba con todo el alma y sin esperar a tu respuesta ya estaba esperando con las manos abiertas a que te apoderaráa de su alma? Quizás alguien te lo haya dicho, pero mi alma ya es tuya.
Hoy llueve, fuera en la calle, caen piedras y el viento sopla, algún que otro relámpago se deja ver aompañado por su trueno.
De pequeña recuerdo que mi padre me enseñaba a contar los segundos de diferencia entre el relámpago y el trueno, y por cada uno habían 100 000 km. Ahora, la tormenta de mi corazón hace casi invisible la del exterior, la hace ensordecer y callar. No hace falta que se debata en ninguna batalla, pues el corazón siempre gana. Dentro mío hay más que relámpagos y truenos; hay diluvios infinitos, hay huracanes que debastan cuanto encuentran a su paso, no caen piedras sino rocas y montañas, mientras un león ruje una pantera me araña, la hiedra crece hasta extinguir cualquier molecula de oxígeno, y yo me muero. Puede que la tormenta no me deje dormir, puede que me moje al salir, pero ningún enemigo es tan peligroso como la distancia.
¿Por qué siento un trueno tan de cerca cuando están tan lejos, y no puedo escuchar tu voz cuando no estás ni a la mitad de kilómetros que el trueno?
Qusiera que tú fueses cada rayo de sol que me ciega la vista, el calor que me abrasa de buena mañana y me rompe el sueño, la luz que se cuela a través de mi ventana, el pajarillo que no se calla, el golpe que da el aire contra mi persiana, la ropa con la que me visto y el agua que corre por mi cuerpo cuando me ducho y la toalla que me envuelve luego, la alfombrilla donde pongo mis pies húmedos, el cepillo con el que peino mi cabello y el secador que me da calor, la silla que siempre me aguanta cuando me siento, y la mesa donde apoyo mis manos, cada programa que en la televisión que veo, cada gota de agua que bebo y cada bocadito de energia que entra a mi cuerpo, ser cada cosa que toco, cada palabra que mi boca saca, cada suspiro y bostezo, cada partícula de aire que inspiro y el que suelto, cada poro de mi cuerpo, cada herida que tengo, cada persona con la que hablo, cada pensamiento y cada acto, cada mirada y cada gesto, cada año, día, hora, minuto, momento, segundo, instante, cada partícula de tiempo, cada nota de todas las canciones que escucho, cada ritmo, cada movimiento, cada paso que doy y todo lo que oigo, cada estrella del universo, cada farola que me encuentre al volver a casa, cada cubata y cada cigarro, cada punto y coma de mi diario, cada noticia en la prensa, cada canal de television, cada emisora de radio, cada estreno de cine, cada objeto de mi habitación, cada número y cada letra que escribo, todo lo que te digo y lo que no te digo, cada sonrisa, cada instante de risa, cada roze de mis labios y cada sabor que pasen por ellos, cada pestañeo, cada lágrima que se escurre por mi cara, cada paisaje, toda la arena de la playa y cada gota de agua que caiga, cada árbol, cada flor, cada fruto, cada campo, toda la hierba del mundo, todos mis vícios, mi sol, mi luna, mi cielo, mi planeta, mi mundo, mi universo paralelo, mi almohada y las sábanas que me arropan en mi cama.
Sigo pensándote con la misma intensidad que el primer día que te ví pasanado por aquella plaza. Supe que te quería para mí, pero en ningún momento pensé que este sentimiento iba a ser eterno. Y a pesar de todo, de lo que duele sentir que tú corazón se derrumba más abajo que el suelo si no te tengo, y que ya no tengo lágrimas para decirte sin palabras lo que yo siento, y de lo que pesa todo este tiempo, estos años... A pesar de todos los pesares que hoy me llevan al delirio, noto que tengo una vitalidad para poderte escribir el mundo entero si cabe. Una madrugada más, la pasaré en vela por llorarte en silencio, y sé que podría quedarme mirando al cielo esperando ver tu reflejo hasta que todas las estrellas murieran y deslumbrara el primer rayo de sol por la mañana. Si algo he aprendido es a luchar por lo que quiero, sé que quizás no es lo que me merezco, ni lo mejor ni mucho menos. Pero no siempre es mejor lo bueno, y lo malo, lo peor. Así que hay que intentarlo, que quien la sigue la consigue. Por otro lado, me veo capaz de continuar mi vida sin tenerte a mi lado, no por gusto, sino porque me he acostumbrado. Y ya ves, una vez más pierdo yo, doy sin recibir nada a cambio. Pero porfavor, no estamos hablando de mí, sino de tí. Disfruta cada punto y cada coma, que son solo para tí. Sé también, que no te parecerá gran cosa, pero dime ¿ alguien te havía hecho algo así? Dímelo, a la cara y sin mentiras, ¿alguien te ha dicho que te amaba con todo el alma y sin esperar a tu respuesta ya estaba esperando con las manos abiertas a que te apoderaráa de su alma? Quizás alguien te lo haya dicho, pero mi alma ya es tuya.
Hoy llueve, fuera en la calle, caen piedras y el viento sopla, algún que otro relámpago se deja ver aompañado por su trueno.
De pequeña recuerdo que mi padre me enseñaba a contar los segundos de diferencia entre el relámpago y el trueno, y por cada uno habían 100 000 km. Ahora, la tormenta de mi corazón hace casi invisible la del exterior, la hace ensordecer y callar. No hace falta que se debata en ninguna batalla, pues el corazón siempre gana. Dentro mío hay más que relámpagos y truenos; hay diluvios infinitos, hay huracanes que debastan cuanto encuentran a su paso, no caen piedras sino rocas y montañas, mientras un león ruje una pantera me araña, la hiedra crece hasta extinguir cualquier molecula de oxígeno, y yo me muero. Puede que la tormenta no me deje dormir, puede que me moje al salir, pero ningún enemigo es tan peligroso como la distancia.
¿Por qué siento un trueno tan de cerca cuando están tan lejos, y no puedo escuchar tu voz cuando no estás ni a la mitad de kilómetros que el trueno?
Qusiera que tú fueses cada rayo de sol que me ciega la vista, el calor que me abrasa de buena mañana y me rompe el sueño, la luz que se cuela a través de mi ventana, el pajarillo que no se calla, el golpe que da el aire contra mi persiana, la ropa con la que me visto y el agua que corre por mi cuerpo cuando me ducho y la toalla que me envuelve luego, la alfombrilla donde pongo mis pies húmedos, el cepillo con el que peino mi cabello y el secador que me da calor, la silla que siempre me aguanta cuando me siento, y la mesa donde apoyo mis manos, cada programa que en la televisión que veo, cada gota de agua que bebo y cada bocadito de energia que entra a mi cuerpo, ser cada cosa que toco, cada palabra que mi boca saca, cada suspiro y bostezo, cada partícula de aire que inspiro y el que suelto, cada poro de mi cuerpo, cada herida que tengo, cada persona con la que hablo, cada pensamiento y cada acto, cada mirada y cada gesto, cada año, día, hora, minuto, momento, segundo, instante, cada partícula de tiempo, cada nota de todas las canciones que escucho, cada ritmo, cada movimiento, cada paso que doy y todo lo que oigo, cada estrella del universo, cada farola que me encuentre al volver a casa, cada cubata y cada cigarro, cada punto y coma de mi diario, cada noticia en la prensa, cada canal de television, cada emisora de radio, cada estreno de cine, cada objeto de mi habitación, cada número y cada letra que escribo, todo lo que te digo y lo que no te digo, cada sonrisa, cada instante de risa, cada roze de mis labios y cada sabor que pasen por ellos, cada pestañeo, cada lágrima que se escurre por mi cara, cada paisaje, toda la arena de la playa y cada gota de agua que caiga, cada árbol, cada flor, cada fruto, cada campo, toda la hierba del mundo, todos mis vícios, mi sol, mi luna, mi cielo, mi planeta, mi mundo, mi universo paralelo, mi almohada y las sábanas que me arropan en mi cama.
734 días
Aunque parezca una tontería hablarte así, de este modo, creyendo que me vas a poder escuchar y siendo mi corazón una vez más ingénuo de cajón, imaginando que mis palabras podrán romper con la distancia que nos separa y que con el soplo de aire fresco que entre por tu ventana o que te haga parpadear al chocar con tu cara mientras andas por la calle, te hagan reaccionar y entender lo que nunca te he dicho, pero lo que tanto he callado y sentido, lo que en esta vida me da más sentido. Me siento como una niña de cinco años, tan pequeña, tan ingénua... Pero no lo soy, le triplico la edad, pero parece que no la madurez. Nunca entenderás esto, tampoco lo pretendo... O quizás sí, pero dejémonos de rodeos, yo hago esto porque te quiero y necesito recordarte cada día que pase. Es egoísta por mi parte, pero llevo mucho tiempo buscándote, y ahora que te había encontrado sólo ha sido para decirte hasta luego. Sé que no te merezco, en parte, pues tú ya tienes dueña y no seré yo quien te robe del escaparate. Pero tú tampoco me mereces a mí, tanto he sufrido, que si el océano se quedara vacío mis lágrimas lo llenarían entero. Tantas noches en vela, y tantas horas desperdiciadas creando ríos que matan miradas y van a acabar entre la almohada y mis sábanas, creando charcos amargos para que mañana por la mañana veas sus marcas, y veas que son sinceras. Y muchas veces te preguntas si vale la pena, si la balanza está equilibrada, si el dolor tiene quilos de más, los que les faltan a la felicidad. Sabes que te debes valorar, que si no lo haces tú, ¿quién lo hará? Y no es que no sepas, simplemente es que valoras a alguien por encima de tu propia vida. Porque le darías la tuya, porque en el fondo es la misma. Miedo, pánico, terror, nerviosismo, inquietud, entran y se filtran por tus venas sin avisar a penas. Es el no estar contigo, es el saber que andas por otro camino. Pero al tenerte cerca descubres que todos tus miedos huyen al armario, se esconden espantados y por la noche salen a asustarte. Quieren despertarte de tu sueño y recordarte que ningún abrazo es eterno, que ahí fuera está esperando el tiempo, que sigue corriendo. Hoy estoy aquí, y mañana no lo sé, por eso sin que lo sepas te diré que te quiero, te amo y te necesito tantas veces como pueda. Hasta que mis labios se sequen, hasta que mi lengua se agriete, hasta que mis ojos dejen de ver la luz del sol, hasta que mis oidos no escuchen ni el sonido de una explosión, hasta que mi nariz se parta en dos, hasta que ya no corra sangre por mi corazón, hasta que el cuello no me aguante la cabeza, hasta que se me caigan los dedos a pedazos y la razón le pueda al alma.Y juro que cada herida ha valido la pena, no ha sido grata, pero me ha ayudado a madurar, a saber que eres tú a quien realmente quiero.
¿Te acuerdas de cuando hablabamos cada día? ¿De cuanso no podía estar quieta sin saber de tu vida? ¿Cuándo nos despedíamos con besos? Des de siempre has sabido que sólo jugaba yo en este tablero, que tenia las de perder porque sólo tú sabías la clave para ganar y amañarías el juego.
Ya lo podía pensar, no soy tan fácil de impresionar. Me dejé llevar por tus besos, después de enamorarme de tus huesos. Ahora me miras y sé lo que debes pensar; " es solo una cria, dejala eatar" ¿Sabes? Soy más que eso, a parte de lo que diga la gente yo me considero una persona, que tiene sentimientos, nada del otro mundo pero te aseguro que ya tienes ganado mi amor eterno. Sé que no valgo mucho, que podría valer menos o más incluso. Soy lo que soy y como soy, no lo que buscas, o eso creo. Me duele mucho, eres la herida que ni el tiempo sana, no sé si te haces más profunda a cada segundo que pasa, o es que mis recuerdos se resienten cuando te veo.
¿Te acuerdas de cuando hablabamos cada día? ¿De cuanso no podía estar quieta sin saber de tu vida? ¿Cuándo nos despedíamos con besos? Des de siempre has sabido que sólo jugaba yo en este tablero, que tenia las de perder porque sólo tú sabías la clave para ganar y amañarías el juego.
Ya lo podía pensar, no soy tan fácil de impresionar. Me dejé llevar por tus besos, después de enamorarme de tus huesos. Ahora me miras y sé lo que debes pensar; " es solo una cria, dejala eatar" ¿Sabes? Soy más que eso, a parte de lo que diga la gente yo me considero una persona, que tiene sentimientos, nada del otro mundo pero te aseguro que ya tienes ganado mi amor eterno. Sé que no valgo mucho, que podría valer menos o más incluso. Soy lo que soy y como soy, no lo que buscas, o eso creo. Me duele mucho, eres la herida que ni el tiempo sana, no sé si te haces más profunda a cada segundo que pasa, o es que mis recuerdos se resienten cuando te veo.
733 días
No empezaré con un hola ni un saludo, voy a ser clara. Aunque me cueste mucho decir esto sin rodeos, pues no es ninguna tontería lo que siento, eres todo cuanto amo y no tengo, ya des de hace tiempo. Exactamente hoy hace 733 días y ¿sabes? Fueron los inatantes más preciosos de mi existencia. Ahora no hablo yo, habla mi corazón con los pensamientos de la experiencia. Sé que tú no te acordarás, pero ese día para mí será eterno. Porque a día de hoy perdura en mí el mismo sentimiento. Ahora te entiendo, ahora sé que quizás no te haga falta, y yo sigo aquí haciendome ilusiones falsas. Te quiero. Te amo. Te necesito. Y aquí dejo todas mis confesiones reflejadas.
Puesto que aun no me creo que haga apenas unas horas estuviera junto a tí abrazada, deseando que el reloj se parara. Más que un sueño es una pesadilla, eres como un caramelo y yo la niña a la cual se lo enseñan y cuando lo va a cojer se lo quitan, y cuando cree haber visto un dulce mejor, lo vuelve a recordar y solo lo quiere encontrar. Al final resulta que no eres sólo un capricho.
Puesto que aun no me creo que haga apenas unas horas estuviera junto a tí abrazada, deseando que el reloj se parara. Más que un sueño es una pesadilla, eres como un caramelo y yo la niña a la cual se lo enseñan y cuando lo va a cojer se lo quitan, y cuando cree haber visto un dulce mejor, lo vuelve a recordar y solo lo quiere encontrar. Al final resulta que no eres sólo un capricho.
Vuelve el frío
Es
como un remolino que cuando llega ya nada lo para, llega el violento
viento que lo mueve todo y logra rescatar recuerdos pasados que parecían
ya estar olvidados, pero entonces te das cuenta de que ni siquiera los
has superado, porque cada vez que el viento los lleva de lado a lado una
nueva herida se abre y cada vez que chocan contra las paredes de tu
corazón explota una bomba en tu interior.Si ya no se que hacer
te veo cerca y lejos a la vez. Pensé que era un buen momento para hacerlo bien y rectificar, sé que tuve mil fallos y que cambiaré por verte un día más.
Quédate a mi lado, vamos a empezar. Olvida el pasado,
entiende que quiero que vuelvas. Rompéme a pedazos si te sientes mal, coge de mi mano para caminar. No puedo más. Tendré que hacer de tripas, corazón y no podré saciar con otros besos esta enorme sed
que tengo de tí. He renunciado a cada corazón que se cruzó por mi camino,
sólo por verte quiero ser mejor.
sólo por verte quiero ser mejor.
Sueña conmigo
Ven. Ven y túmbate. Mira hacia arriba. Me da igual que solo veas el techo de una habitación cualquiera o el cielo lleno de estrellas, porque a partir de ahora te llevaré allá donde quieras. Sólo tienes que cojerme de la mano. Muy fuerte. ¡Más! Tranquilo, aprieta tanto como puedas, no me harás daño. El verdadero dolor lo he sufrido todo este tiempo sin verte, y ahora que te tengo al lado podrías pegarme un tiro, que yo antes de morir sonreiría por terminar junto a lo que más quiero. Puedes descargar tu ira contra mis huesos y apretar hasta que el color de mi piel se transforme en violeta. Porque con el tiempo aprendes que de dolor físico puedes morir en un solo día, mientras que por el dolor del corazón mueres cada día de tu vida. Y aun así lo sorprendente es que sobrevives, que a pesar de que se han congelado las manecillas del reloj en tu interior, ahí fuera ya han pasado un año o dos. No me sueltes, por favor. Concéntrate y vámonos. ¿Dónde? Dónde marque la brújula de tu corazón. No pido más que entenderte. No pido más que amarte. No pido más que escuchar la voz que sale de tu corazón. Hablar con tu alma, y averiguar si alguna vez tuve razón. Preguntarle si también ha sufrido por amor. Guíame. Dime dónde te busco e iré. No diré nada, solo tu y yo. Cara a cara. Frente a frentre. Alma a alma. Corazón a corazón. Miradas cruzadas, que sin palabras y sin decir nada me hagan recuperar la ilusión o dar media vuelta y archivar todo esto en el cajón de los sueños dormidos. Entiéndeme tú a mí. Me muero por tí viviendo sin tí.
Y ya no siento, porque solo te siento lejos. Y te pienso, me duele pero te pienso. Empecemos la aventura. Despistáme, entreténme, haz que me equivoque, y si es necesario, piérdeme. Hazme caer con la misma piedra, una y otra vez, hasta que te aburras. Sé que pase lo que pase habrá valido la pena solo por compartir un pedazo de mi tiempo contigo. En realidad yo te lo daría todo, pero no puedo, tengo que seguir muriendo. Si me tienes que dejar atrás házlo y no lo pienses más. Seré tú súbdita, una vez más. Ya tienes prisioneros a mi corazón y mi alma, ¿ qué más da que ahora te hagas dueño de mi cuerpo? Si incluso les he puesto etiqueta a mis pensamientos escribiendo tu nombre en mayúsculas, por si acaso los pierdo. Si tú eres mi único sueño.
Y ya no siento, porque solo te siento lejos. Y te pienso, me duele pero te pienso. Empecemos la aventura. Despistáme, entreténme, haz que me equivoque, y si es necesario, piérdeme. Hazme caer con la misma piedra, una y otra vez, hasta que te aburras. Sé que pase lo que pase habrá valido la pena solo por compartir un pedazo de mi tiempo contigo. En realidad yo te lo daría todo, pero no puedo, tengo que seguir muriendo. Si me tienes que dejar atrás házlo y no lo pienses más. Seré tú súbdita, una vez más. Ya tienes prisioneros a mi corazón y mi alma, ¿ qué más da que ahora te hagas dueño de mi cuerpo? Si incluso les he puesto etiqueta a mis pensamientos escribiendo tu nombre en mayúsculas, por si acaso los pierdo. Si tú eres mi único sueño.
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